Prehistoria

El territorio de la actual Serbia alberga algunos de los yacimientos arqueológicos más antiguos de Europa. Los sitios arqueológicos de los primeros asentamientos de civilizaciones en suelo serbio han cambiado nuestra comprensión del modo de vida de las personas durante la larga era prehistórica.

El territorio de Serbia fue habitado por primera vez hace unos cuarenta mil años. Sin embargo, no fue hasta el primer milenio a. C. cuando estos pueblos recibieron nombres, en consonancia con el interés del mundo antiguo por ellos. Dado que no existían documentos escritos, la historia de estas comunidades humanas puede estudiarse principalmente como historia cultural.

Muchos arqueólogos consideran Lepenski Vir como la cuna de la civilización europea, ya que los restos arquitectónicos y los artefactos hallados datan del período comprendido entre el 7000 y el 6500 a. C. Los vestigios de la cultura de Starčevo, que se remontan al Neolítico temprano, se encuentran en Starčevo, en la orilla izquierda del Danubio, mientras que los restos de la algo más reciente cultura de Vinča se hallan en el pueblo de Vinča, en la otra orilla del río. Los pueblos prehistóricos de las culturas de Starčevo y Vinča dejaron tras de sí viviendas semienterradas, herramientas y armas, estatuas de piedra y vasijas de cerámica de una belleza excepcional.

Los hallazgos de los yacimientos arqueológicos hablan de la vida cotidiana, la expresión artística y las creencias espirituales de las personas de aquella época. Estos sitios ayudan a los visitantes a comprender la importancia de nuestro patrimonio prehistórico y ofrecen un viaje único a través del tiempo, abriendo nuevos horizontes para entender el pasado, pero también para reflexionar sobre el presente y el futuro.