UNESCO

La Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) cuenta con criterios estrictos para la selección de los sitios de patrimonio mundial que se incluyen en sus listas. Su objetivo es preservar los paisajes naturales más importantes y los monumentos del patrimonio cultural tangible e intangible.

Serbia es un país de rica historia y cultura, y muchas de sus joyas han encontrado su lugar en la Lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO. Estos sitios y tradiciones no solo son testimonio de nuestro pasado, sino que también forman parte de la oferta turística moderna que encanta a visitantes de todo el mundo.

Los monasterios medievales de Studenica, Stari Ras con Sopoćani y los monasterios de Kosovo, así como el antiguo palacio de Gamzigrad, Félix Romuliana, y los “stećci”, monumentales lápidas medievales, figuran en la Lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO. La belleza y la importancia histórica de estos lugares atraen a los amantes de la cultura y la historia. La UNESCO también ha reconocido la riqueza de nuestro patrimonio inmaterial. La “slava” familiar en honor al santo patrón, el “kolo” o danza en círculo, el canto acompañado por la gusla, la cerámica de Zlakusa, el conocimiento de la elaboración del aguardiente de ciruela y, por supuesto, la pintura naïf de Kovačica son tradiciones y saberes vivos que puede experimentar viajando por Serbia.

Las reservas de la biosfera de Bačko Podunavlje, Golija-Studenica y el Geoparque de Đerdap son ideales para quienes desean disfrutar de la naturaleza intacta y de la armonía entre el ser humano y el entorno.

Serbia le invita a un viaje único a través de su diversidad cultural y natural.